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24 de enero de 2011

Homosexualidad



He escuchado comentarios, que los gays son enfermos,

¿Quien puede inducir a semejante idea?                   
Esto debe ser cosa de la Iglesia, sin duda.

       Desde hace siglos los sacerdotes capturaban a  feligreses que se dejaban convencer fácilmente, y resulta que ellos predican cosas que no cumplen, como decir que los homosexuales son enfermos, cuando muchos de los sacerdotes son gays, pecaminosos y violadores. Una relación heterosexual o homosexual es algo limpio porque hay amor, no lo que ellos hacen, que apesta.


José Mantero, sacerdote católico suspendido por haber declarado públicamente su homosexualidad, decía al respecto:

“Pierdan cuidado sus reverencias, amigas y residentes en su armario, pues podrán continuar
mariconeando acogidos a sagrado, y diciendo Misa, si guardan el puntito discreto deseable para algunos obispos
                                         

         Despreocúpense ustedes, sacerdotes gays practicantes de una sexualidad vacía de sentimiento. Podrán seguir dejando a su amante en el lecho para irse a celebrar Misa de ocho. Benedicto XVI , obsesionado por el sexo y la homosexualidad, mantendrá en el sacerdocio a las discretas, que prefieren vivir el don de Dios, embozados en la capa del disimulo. Queden tranquilos, pero acuérdense: habrá momentos de desierto; ustedes, cada uno a solas consigo mismo y el Dios que habita en lo profundo, sentirán asco de sí, y tendrán ganas de vomitar, pero ni siquiera se les concederá el descargo de la nausea cumplida.

Ustedes, curas homosexuales que se permiten el lujo de predicar contra los gays, o el lujo de callarse. Usted, obispo homosexual fingidor, que no levanta ni una tos ante la homofobia de la jerarquía romana, y se conforma con sobar niños y masturbarse luego en el seguro de su retrete. Ustedes no se merecen el Evangelio, ni se merecen la Iglesia. Ustedes mismos encierran en el interior de su corazón los males que únicamente saben mirar y estigmatizar en otros. Son ustedes lo peor, excremento del cielo y del suelo, raza de víboras.

No sé cuánto les quedará de vida, pero no se olviden de esto: un día sentirán no haber vivido, haber disfrazado el don de Dios bajo el lujoso harapo bienpensante. Al atardecer llorarán seca, desgarradoramente la mendicidad de su existencia y pedirán oficial y aparatoso perdón. Será ya tarde, por culpa de ustedes, de su silencio temeroso y vil.  Aún así, el papa sigue permitiéndose el lujo de ultrajar y perseguir a los que son como ustedes. Caiga esta romana ofensa sobre ustedes, viles sacerdotes y obispos espantadizos, con más miedo a perder el cuerpo que su alma inmortal. ¡Y se atreven a hablar de coherencia, de honestidad, de fidelidad y fe! ¡Hipócritas! Son ustedes piedra de escándalo. “

4 comentarios:

Steppenwolf dijo...

"Con la iglesia hemos topado", escribí un post hace unos meses sobre la hipocresía de la iglesia,quizá algo más irónica, aunque el tal Mantero parece que ha tirado de la manta.

La iglesia está en una época tan distante a la nuestra, que me hace creer en los viajes a traves del tiempo, con argumentos que solo pueden enganchar a octogenarias y adolescentes con el cerebro reblandecido en la zona derecha, victimas de una gran manipulación desde su nacimiento.

Si algún día, nuestros guias espirituales reaccionan, espero que nos cedan las iglesias para reconvertirlas en fumaderos de opio.
Besos.

PD: Lo de fumaderos de opio, es una broma evidentemente, en todo caso que hagan fumaderos de maria.

Julia dijo...

Gracias por tu comentario, creo que serás el unico. Es que meterse con lo curas. ¿Sabes para que me gustan ami las iglesias? para hacer unos Púb. de copas y con grupos que toquen en directo. Un saludo

supous dijo...

AMEN

Julia dijo...

Y dios dijo: Oremos,y yo entendi caguemos
Un besito